Portabilidades que pueden salir muy caras

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Es muy habitual que, en los procesos de negociación de grandes cuentas y por la presión que tienen los comerciales por captar nuevos clientes, se consigan importantes mejoras económicas y ventajas adicionales como la renovación tecnológica “gratuita” o “integrada” en el precio.

Pero estos ahorros a priori suelen hacer olvidar que un cambio de proveedor de telefonía móvil (portabilidad) no siempre vale la pena.

Peor aún, el cambio puede acarrear costes mayores o incluso perder información crítica de negocio mucho más valiosa.

Estos costes marginales pueden suponer que el ahorro real tarde mucho más de lo estimado en capitalizarse o simplemente nunca se consiga.

Además, muchas veces no se compara peras con peras y se aceptan las estimaciones de los comerciales como válidas, tanto si acarrean cambio de proveedor como si no, se compara un uso histórico con el uso futuro que es muy difícil de predecir.

Si finalmente se decide cambiar de proveedor móvil, es recomendable seguir unas pautas o protocolos para evitar meterse en un problema que puede durar varios meses o no recuperarse nunca.

¿Qué implica cambiar de operador?

  1. Horas de los responsables internos
    Si, aunque el nuevo operador asegure que ellos se encargarán de todo; casi siempre lo que éste entiende por encargarse vs. lo que el cliente pensó que harían suele ser cosas muy distintas. Para cuando el cliente lo entiende, ya es muy tarde para dar marcha atrás.Pero asuma que el responsable tendrá que al menos supervisar o realizar:

    • Correcto orden de entrega de dispositivos y SIMs, si existe más de una oficina, mensajeros que se pierden, dispositivos que desaparecen, etc.….

    Correcta configuración previa de dispositivos o instalación de software específicos o MDM, si se tienen claro.

    • Lidiar con las consiguientes quejas de usuarios por el modelo otorgado, peticiones de mejora, incluso si es su caso y permite políticas de BYOD (que cada usuario utilice su terminal propio), quejas de que el nuevo operador no tiene cobertura en su casa, que no funciona bien…
    • Inventariar correctamente IMEIs, ICCs, PUKs, etc. 
  2. Horas de los propios empleados
    Ud. tendrá que organizar internamente o confiar en que sus empleados saben hacer:

    • Guardar su información confidencial corporativa o Ud. gestionarlo a través de un MDM, aunque no siempre dan los resultados esperados.
    • Que luego sepan volver a copiar esa información de forma eficiente en el nuevo terminal si lo hacen
    • Los dispositivos suelen también incluir información privada que el usuario no quiere perder, y ante en anuncio del cambio todos solemos revisar que cosas no quiero perder.
    • Que una vez realizado; el MDM utilizado, el propio empleado o incluso empresa de reciclaje utilizada sepan realmente borrar toda esa información delicada.
    • Estos deberán recibir, recoger, abrir cajas, meter SIMs, no bloquear dispositivos, aprender funcionamiento, y por supuesto…. jugar con el nuevo gadget, quejarse, etc.

    Haga Ud. mismo el cálculo:
    Horas invertidas por empleado (HEA) X Coste Laboral (CL)  + Coste de productividad perdido (PP) = Coste Organización Asociado a la Portabilidad (COAP)

  3. Costes de mensajería y distribución
    Organizar internamente el reparto de dispositivos y/o coordinar con el operador (si este dice que se ocupa de ello) a quien se entrega primero, cuándo, dónde, etc. Da igual que el proveedor de mensajería no lo pague Ud. directamente, ese coste ya estará asumido. En muchos casos incluso se trata de empleados desplazados a los que es necesario remitir terminal y SIMs a domicilios particulares (no vamos a hablar aquí de GDRP), coordinar horas de entrega, etc.
  4. Costes de reciclaje, certificación de borrado y riesgo de seguridad.
    Aunque son muchas empresas las que ofrecen hacerse cargo de los terminales usados, e incluso prometen una ganancia, independientemente de si se dona a una ONG, si en su Documento de Seguridad no lo incluye ya, debería; el borrado efectivo de los datos de los terminales y las SIMs debe ser tomado en serio ya que puede suponer un riesgo para la seguridad de su negocio. Cuando menos es imprescindible realizar el “wipe” de los antiguos terminales o según las ISO que correspondan.Igualmente, si Ud. ha optado por terminales reutilizados, debe verificar que los terminales reutilizados estén “Libres” para poder utilizarlos con las sims del nuevo operador. Si decide liberar los terminales que no estén liberados, asegúrese de conocer los posibles problemas con los códigos simlock, que en algunos casos pueden ser difíciles de resolver en remoto y muchas veces supone finalmente terminar adquiriendo un terminal nuevo y enviarlo al usuario.
  5. Costes de mantener inventario vs. perfiles al día.
    Algunos cambios asumen un ahorro derivado de planes más ajustados a la realidad de la empresa, tendencia, mercado o los perfiles internos identificados. Pero para conseguirlos muchas veces es necesarios estar encima de lo que se activa y desactiva, ser adivinos o asumir el riesgo de las sorpresas por falta de comunicación. Esto es muy habitual cuando quienes negocian un nuevo contrato, desconocen o no tienen en cuenta las necesidades de quien gestiona el día a día interno de peticiones de empleados, y lo poco o nulo caso que se hace en la mayoría de los casos de las Políticas de Uso interno con respecto a movilidad.
  6. Costes de inversión
    Cada terminal tiene un coste en sí mismo, en muchos casos mucho más relevante que otro tipo de herramientas o hardware de trabajo. Si se portan 2000 líneas, se tendrían que adquirir 2000 nuevos terminales…esto supone coste extra para la empresa independientemente de si son renting, leasing, compra directa e incluso BYOD, ya que son cada vez más los empleados que con razón alegan que si la empresa les quiere localizar que les faciliten un dispositivo o cofinancien la adquisición de uno (y esto puede ser considerado como retribución en especie en algunos casos).
  7. Costes de reclamación y duplicidad
    Mientras la portabilidad se lleva a cabo, el operador debe ser capaza de aplicar lo prometido. Y esto, aunque parezca lógico, no siempre es fácil para este nuevo proveedor. ¿Porqué?, no siempre los sistemas de facturación de los operadores pueden aplicar correctamente acuerdos diseñados o demandados por algunos clientes o comerciales.Además, si la portabilidad se dilata en el tiempo, no sólo se siguen alargando los costes de las condiciones previas (si no peores).

Una portabilidad también ES una oportunidad.
¿Qué ventajas tiene el cambio?

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Si Ud. ha realizado un correcto análisis e inventariado previo y se ha planificado unos correctos procedimientos (quién, cuándo, cómo y dónde se pide, entrega, registra y autoriza)…Es decir, ha diseñado o aplica una BUENAS PRAXIS, entonces se puede aprovechar para:

 

 

  1. Limpieza de inventarios
    La entrega de líneas y dispositivos suele ser también una ocasión perfecta para realizar una buena limpieza de inventarios donde antes, por miedo a no dejar a alguien sin línea, no se realizaban acciones y líneas que no se sabía muy bien de quién eran o para qué servían. Con la portabilidad no hay excusas; dejará de utilizarlo. Esto es perfecto para detectar también los errores de inventarios que se creían correctos, ya que se debe asignar inequívocamente ICC a IMEI y a usuario.¡Cuidado!, algunas líneas pueden ser líneas móviles destinadas a alarmas, M2M, clientes, etc. No siempre el que no tengan uso, significa que no se usen o deban estar operativas.
  2. Reconfiguración de servicios vs. uso o perfiles.
    Redimensionar o ajustar a cada perfil lo que necesita o si se opta por unas políticas más genéricas, aplicar estrategias que supongan menos costes de mantener la casa en orden mencionados antes y derivados del día a día de las peticiones internas, cambios no comunicados, descentralización de pedidos…y lo que es peor la estandarización de las “excepciones”.Registrar todo el material entregado correctamente inventariado, y que ese inventario perdure, es imprescindible y si va acompañadas de un protocolo de continuidad y una monitorización de la facturación tipo TEM (Telecom Expense Management) o TEIM (Telecom Expense & Inventory Management), permitirá monitorizar y controlar el proceso de cambio, valorar el impacto real, incluir medidas en la negociación que minimizar riesgos y muchos de estos costes indirectos.
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